PRETÉRITO IMPERFECTO (PRETÈRIT IMPERFET)

Texto y música : Miquel Pujadó

El cerdo murió jodido, / entubado y sondado / sin ternura, / y el brazo de Santa Teresa / no le sirvió / de consuelo ni ayuda. / Pero murió horizontal, / ni de un tiro en los sesos ni colgado de un árbol, / y agonizó empuñando el sable, / exigiendo sangre fresca / y clavando el colmillo. / Saltaban corchos de champán / pero unos discretos buitres trabajaban en la sombra / para esquivar el escobazo / y continuar con la llave en la cerradura. / Y, mientras la ingenuidad / nos ponía velos de esperanza ante los ojos, / oculta iba engordando / la terrible larva de la realidad. / Entonces comenzó el tiempo / miserable y gris de los transformistas / y vimos a muchos fascistas / que tiraban a hurtadillas la camisa al basurero. / Y se vistieron los criminales / de progenitores de la Democracia, / ungidos tal vez por la Gracia, / tal vez por insensibilizados comedores de alfalfa. / ¿Cómo queréis ganar a un tahur / que juega con cartas marcadas? / Cómo queréix atravesar una pared / a mordiscos? / ¿Cómo queréis elegir el Destino / si os habéis malvendido las vidas? / ¿Cómo queréis que crezca un pino / con las raíces podridas? / Y controlaron los medios / y el miedo esparció aquí y allá la amnesia, / y sufrimos una anestesia / que nos dejó helados y maniatados. / Y vimos ex-resistentes / pactar con los cachorros de la Dictadura / y renunciar a la Ruputura / por sillones blandos y cuentas corrientes. / El sueño salío tan ful / que coronaron a una anomalía / y quien antes se burlaba / no tardó en lamerle el culo. / Y como un monigote es poco / nos colgaron también una Carta Magna. / Desde entonces el país se desangra, / a punto de derribo. / Porque aquel texto concreto / fue fabricado, y no es broma, / para descuartizar el idioma / y deshacer como azúcar una nación. / Y a los que lo votaron / como mal menor, corregible y pràctico, / les enculó el poder fáctico. / En otras palabras: se les mearon encima. / ¿Cómo queréis…? / Entonces los nuevos Grandes Hermanos / desmantelaron todo aquello que les estorbaba / y mustiaron toda rosa / que florecía lejos de su alcance. / Nos convirtieron en votantes, / en consumidores sin fuego ni chispa / y, con una visita a la urna, / engañados, los enanos se creyeron gigantes. / Y un 23 de febrero / sacralizaron a golpes de tricornio / lo que quien se hacía el despistado / miraba aún con ojo socarrón. / Quien diga que aquel Golpe de Estado / fracasó / es un asno o un miserable: / de hecho, consiguió impecable / el objetivo para el que fue programado. / Después se han ido alternando / españoles de izquierda y de derecha / contra un gobierno de juguete, / juicioso, miedoso, que vive retrocediendo. / Inflados, desacomplejados, / van sacándole el polvo a la España eterna. / La Bestia que ya no hiberna / ha vuelto con hambre y se ha fijado en nosotros. / ¿Cómo queréis…? / Hemos visto silenciada por todas partes / con sutiles y nuevos estilos de censura / la voz discrepante e impura / de quien mira los ídolos y no cree en ellos. / Flotamos en un espeso jugo / de mediocridad informatizada, / de vida banalizada, / de spots i deporte, glamour y vacío. / Quien tiene el control / distorsiona las palabras sin manías, / y día a día / sus chutes nos van marcando goles: / las víctimas son verdugos; / los nacionalistas, universalistas / si son el Estado, terroristas / si son ocupados, expoliados y similares. / Y los que van bombas arriba, / tiros en la nuca abajo y metiendo caña, / de hecho engordan la araña / que saca rendimiento de cada difunto. / Con new look y más aspereza / se recupera el franquismo, la caspa prospera. / Quien diga “Éste exagera”, / que se moleste en encender el televisor. / (Así pues, ¿qué podemos hacer? / Tal vez sea hora  de aprender a negarse / a interpretar el triste papel / de títeres mudos, monigotes de farsa. / Negando la resignación, / es hora de indignarse. Nos falta / reaprender a decir no / y dejar de poner la otra mejilla.) / Si queréis vencer a un tahur, / aprended sus jugadas. / Si queréis atravesar un muro, / usad utensilios adecuados. / Si queréis dedicir el destino, / coged las riendas de la vida. / Si veis podrido el pino, / plantad una encina libre.