ASPIRINA O ANESTESIA (ASPIRINA O ANESTÈSIA)

Texto y música : Miquel Pujadó

Nace tal vez de un arrebato de rabia o de ternura, / del deseo y el miedo, del trabajo y el azar, / de los grumos de la noche y de la llama ardiente, / de los murmullos del viento, de los silencios del mar, / de ideas nacidas al margen del camino, / de lo que todos ven pero nadie sabe decir. / Es la palabra friolera que con una melodía / sabe hacerse un abrigo que le reanime el cuerpo, / o unos sonidos adormecidos que encuentran un buen dia / las palabras que les obligan a dejar el reposo, / echarse el hatillo al hombro y lanzarse a la calle / para hacer canturrear a la gente que pasa. / A veces puede ser una simple aspirina: / durante unos minutos hará olvidar el dolor, / el mal de vivir, la gris trampa de la rutina, / a algún ser humano perdido en la oscuridad. / Hace tantos siglos que el fuego consume al mundo / que el bálsamo más potente le parece demasiado poco. / No debería ser nunca la anestesia agridulce / que apaga sentimientos y adormece emociones, / que nos arrastra inertes a un océano de musgo, / a un mundo feliz podrido hasta en los mínimos rincones, / donde todo está bien, donde nada cambia, / donde el cretino sonríe diciéndose “Tanto da” / Canciones de amor, canciones del tiempo de las cerezas / que habéis hecho alzar la voz al mísero y al humilde, / acompañando sus luchas y esperas / y dándoles coraje con vuestro sutil aliento, / nadie os puede blasmar cuando inventáis cielos azules / donde todos pueden volar, sin amos ni esclavos. / Toda canción de amor es revolucionaria. / Toda canción de lucha no es sino un canto de amor / cuando se derrama en los corazones como una luminaria, / cuando clava los colmillos en el centro del horror. / Pero hay que distinguir el sonido agrietado del cristalino, / un pico de ruiseñor de un pico de ornitorrinco, / y la analgesia activa que te fortalece / del sueño y del olvido, comparsas de la Muerte.