HIZO DEL SUEÑO OTRA PIEL (VA FER DEL SOMNI UNA ALTRA PELL)

Texto y música : Miquel Pujadó
 

Hizo del sueño otra piel / para protegerse del miedo, / y se acurrucó como un cachorro / adormecido por el calor. / Se dedicó a contar estrellas / en un extraño cielo invertido / donde se clavavan las raíces, / el fuego ardía entre los hielos / y el sol salía a medianoche. / Se abrió a todos los vientos / excepto a los que soplan contra la nariz, / dejando atrás los pensamientos / de pluma corta y vuelo raso. / Despreció las preocupaciones vulgares / mientras perseguía más altas voces / hasta tocar las nubes con los dedos / y ver a los hombres tan pequeños / como irrisorios a sus pies. / Siguió sólo su propia ley / hasta destronar la gravedad / y proclamarse Dios y rey / de un país deshabitado. / Lanzó la prosa a mundos lejanos / que se extendían más allá del cuerpo / y no dejaba de urdir planes, / trazar fronteras, alzar muros / por si querían atacarle. / Pudo olvidar las quejas de los heridos, / la miseria, el dolor / y los hilos cansados, casi podridos, / de los cuales colgamos en la oscuridad. / Pudo olvidar los gritos de angustia, / la suciedad, los cañones, / el aliento de los monstruos al acecho / y el cansancio de las cucarachas / que se arrastran por los rincones. / Pero también olvidó el deseo / y la caricia de unas manos, / y la ternura, la breve salpicadura / de la risa alegre de unos niños. / De él huyeron todos los recuerdos / que iluminaban aquellos años / repletos de dudas y esfuerzo / pero en los cuales con sólo frotar dos corazones / la luz deshacía la muerte y las mentiras. / Hizo del sueño otra piel / y la hizo por todas partes / impenetrable, como un viejo / refugio atómico europeo. / No hizo poros: lisa y mate / parecía una espesa capa de grasa, / y quedó tan amparado, / tan aislado, tan protegido / que se ahogó dentro de sí mismo.